Ella es una de esas buenas esposas que saben que cuando su marido está estresado lo único que necesita es follar. Con una mujer así en casa es complicado no relajarse, primero porque es una zorrita muy complaciente. Y segundo porque se trata de una madurita tetona con un coño preparado para exprimir cualquier rabo.
Mientras su esposo está sentado es ella la que lleva la iniciativa hasta quedarse totalmente desnuda y ofrecerle su coñito húmedo. Llevaba todo el día esperándole para follar y, aunque podría ser infiel, prefiere su polla.
Su esposa es más bien regordita, y aunque no llega a ser obesa, tiene dos tetas enormes y una barriguita que le encanta. Es lo que podríamos llamar “gordibuenas”, que son esas mujeres con carnes pero que tienen un polvazo.

Detalles del vídeo

Duración: 10:40
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