Al parecer su hermana estaba dormida en el sofá cuando su esposa apareció allí y la despertó de una forma inesperada, desnudándola y tocándola. Ambas son mujeres obesas, muy grasientas, pero a la vez también demasiado ardientes. Lo que no sabía es que eran bisexuales, pero le vino bien, ya que al poco de que ellas dos empezaran las descubrió. Aquella escena lésbica le excitó tanto que no lo pudo evitar, se sacó la polla y las dos chicas fueron como dos perras a comérsela. Que una de ellas fuera su propia hermana no era un problema, al fin y al cabo solo se trataba de sexo.
Las dos cerdas disfrutaron de la polla de este afortunado hombre, el cual les dio lo que seguramente ellas tanto necesitaban. Es complicado satisfacer a mujeres tan grandes, siempre están deseando follar.

Detalles del vídeo

Duración: 28:55
Visualizaciones: 28.389 vistas