Ella era una mujer madura, bastante alta y por supuesto gorda. La diferencia de tamaño entre ambos era considerable, ella era una señora poderosa mientras él era un chico normal. Pero tenía algo que tienen todas las mujeres, que no es otra cosa que un coño deseoso de rabos. Así que solo tuvo que desnudarla, tenía dos tetas gigantescas… todo en ello era grande, hasta su chocho. Pero ya sabes lo que dicen, en posición horizontal todos medimos lo mismo, fue fácil follársela cuando la tenía tendida en el sofá, ahí fue cuando se vio que quien mandaba realmente era él.

Detalles del vídeo

Duración: 08:00
Visualizaciones: 18.248 vistas